En Markery, cada marca vive en su espacio con su equipo
Markery guarda la marca de un negocio en un espacio propio, escrita en documentos que leen las personas del equipo y el agente que cada una conecta.
6 min de lecturaPor Whilehaus

Markery guarda la marca de un negocio en un espacio propio, escrita en documentos que leen las personas del equipo y el agente que cada una conecta.
Markery ya funciona y se puede abrir hoy: el manual de marca de Whilehaus vive adentro. Esta nota cuenta qué hay en el espacio de una marca y cómo se usa, desde el equipo y los documentos hasta la estrategia y el agente. Markery también lleva el contenido de la marca hasta publicarlo, con una firma antes de que salga, y ese recorrido tiene su propia nota.
Qué guarda el espacio de cada marca
Cada cuenta de Markery tiene un espacio Personal y puede crear empresas; los proyectos se crean dentro de una empresa o del Personal, y si trabajás para clientes, puede haber un proyecto por cliente. Todo documento, idea, publicación o campaña pertenece a un espacio, y lo que creás con Nuevo queda en el que tenés abierto en el selector del encabezado. Lo que se escribe para una marca queda en su espacio y no se mezcla con lo de otra.
La primera vez que entrás, Markery te ofrece elegir tu caso (si tenés una empresa, si trabajás para clientes o si la marca sos vos). Después, el espacio abre en un tablero que recomienda con qué seguir según lo que ya hiciste.
El equipo se invita por mail desde Miembros, en la configuración del espacio. Quien se suma tiene uno de diez roles por oficio, como dirección de arte, diseño o cliente, y ese rol define su acceso a cada uno de los cuatro módulos de la app (el de la marca, Marketing, Social y System): ninguno, ver, editar o administrar. Los archivos que sube el equipo pueden ir al Drive propio del espacio, ordenados por empresa y módulo, y los de los documentos y las piezas se encuentran juntos en la página Archivos. La interfaz, además, está en once idiomas.
La marca, escrita en documentos con secciones
Los documentos nacen de una plantilla con secciones, y las hay para el manual de marca, el brief, el design system, el manual de redes y la identidad sonora, entre otras. Un documento se crea con Nuevo y se llena sección por sección, a mano o con el agente, al que le podés pedir que pase a Markery el manual que tenés en PDF o que lo arme desde cero haciéndote preguntas.
Cada documento y cada sección llevan también una nota para agentes, escrita para ellos y no para quien lee el manual. La figura muestra cómo esas notas viajan desde las secciones hasta el agente conectado.
Cada sección lleva una nota que dice qué contiene y cuándo usarla, y el agente la lee junto con el contenido.

El design system entra por tres caminos: importar uno hecho, armarlo en Markery o generarlo con el agente a partir del prompt que prepara Markery. Para armarlo se eligen colores, tipografías, espaciado y radios, y Markery deja listos los tokens, el CSS, un README y una lámina. Después, en System, ese design system se convierte en un kit de componentes con su especificación.
Lo terminado se traba y se comparte
Cuando un documento queda terminado, se lo puede trabar con su candado, y desde entonces nadie reescribe su contenido hasta que alguien lo destraba. El candado lo pone y lo saca una persona, y frena igual a la app y al agente.
Trabado o no, el documento tiene un botón Compartir, que pide primero qué versión mostrar y después quién puede abrir su dirección propia: cualquiera, quien tenga el link privado con la clave, quien sepa el PIN de seis dígitos o solo quien ya tiene acceso.
La estrategia, entre lo que se sabe y lo que se decide
En Marketing, la estrategia también vive en documentos, en dos capas: los de investigación, como el perfil del negocio, la competencia o la audiencia, y los de definición, como el posicionamiento, la casa de mensajes o el plan de canales. La investigación guarda hechos y la definición guarda decisiones.
Las campañas tienen su brief, sus piezas y sus números, que carga una persona o el agente, porque no llegan solos desde las redes.
El agente que cada persona conecta, con sus permisos
El agente que ya usás se conecta por MCP, en https://markery.whilehaus.net/api/mcp, de dos maneras: con el conector, por OAuth y sin pegar nada, o con un token creado a mano. Hay guías para varios clientes MCP.
En la pantalla de autorización, quien conecta elige en qué espacio trabaja su agente y qué puede hacer ahí, y al crear un token se eligen los mismos permisos. La figura muestra esos permisos en tres grupos.

- Siempre. El agente lee lo que el equipo escribió: los documentos con sus notas, la identidad y la voz, el manual de redes, la estrategia y las guías de trabajo por etapa.
- Tildado al conectar. Puede crear y escribir documentos, escribir el manual de redes con sus ideas y publicaciones, crear campañas y cargar métricas, y actualizar el grafo que relaciona los documentos y los proyectos del espacio.
- Apagado a propósito. Programa publicaciones, actualiza lo ya publicado o administra el blog del espacio solo si quien conecta tilda esos permisos.
El agente de cada persona nunca puede más de lo que permite el rol que esa persona tiene hoy, solo hace lo que se le habilitó al conectarlo, y un documento trabado lo frena igual que a cualquiera.
El token creado a mano se revoca desde la configuración. Cuando el titular elimina una empresa o un proyecto, algo que solo él puede hacer, se corta lo que actuaba en nombre de ese espacio: la cola de publicaciones, las cuentas de redes, los agentes y lo que estaba público.
Markery no trae modelo propio: la inteligencia la pone quien lo usa, con el agente que conecta. Markery también se usa desde la web sin agente, y entonces los documentos se llenan a mano.
Dónde entra frente a otras formas de guardar la marca
Cada una de las formas habituales de guardar una marca resuelve su parte del trabajo. Por categoría, y según lo relevado en septiembre de 2026, esto es lo que cada una hace bien y lo que le falta.
- El PDF y la carpeta compartida. Ya están hechos, no piden otra cuenta, los abre cualquiera y conservan el diseño, pero el agente no los lee si nadie se los pega, y envejecen sin aviso.
- La carpeta de contexto del agente. Un proyecto por cliente en el chat o un archivo de reglas en el repositorio ya están instalados, son flexibles y no suman otra cuenta, pero se mantienen y se separan a mano por cliente, y lo que el agente escribe queda en el chat o en el repositorio de quien lo usó.
- El portal de marca. Ordena quién aprueba qué, los permisos y los archivos de la marca, comparte la guía por link y en varios casos ya trae un conector para que el agente la lea, pero no agenda ni publica en redes ni guarda reglas para cada medio.
- La marca como fuente para agentes. Son productos que parten de la misma idea que Markery, la marca ordenada para que la lea cualquier agente; algunos también dejan escribir al agente y tienen candados por sección, y otros entrevistan para armarla desde cero, pero los que se relevaron no agendan ni publican en redes.
Markery es una opción más, y sirve si tu marca tiene que vivir escrita donde la leen tu equipo y el agente que ya usás. Sirve, además, si trabajás con varios clientes que necesitan su propio espacio, sus permisos y sus agentes, y si querés que lo que arma el agente vuelva al espacio para revisarlo y publicarlo. No sirve si buscás un producto que escriba solo o que diseñe las piezas, si preferís no sumar otra cuenta a las que ya mantenés, si necesitás aprobar cada cambio del agente antes de que se aplique o si querés operar anuncios o mandar mails en serie.
Tu marca como sistema.